
Mamón
Mamón · Demonio de la riqueza — Príncipe de la avaricia
Demonio de la riqueza y la avaricia en la tradición cristiana. El nombre es arameo para 'riquezas' o 'dinero' (mamona). En el Evangelio, Cristo dice: 'Nadie puede servir a dos señores — no podéis servir a Dios y a Mamón' (Mateo 6:24). Príncipe de la avaricia entre los Siete Pecados Capitales. Personificación de la riqueza, representado en trono de oro contando montones de monedas.
Origen
Originalmente un sustantivo común hebreo-arameo para 'dinero', fue personificado en el Nuevo Testamento como ídolo opuesto a Dios. Desde el siglo IV los teólogos lo desarrollaron como demonio. El Paraíso perdido de Milton lo presenta como el ángel que, ya antes de la caída, contemplaba siempre las calles de oro del cielo.
Características
- Rey corpulento en trono de oro
- Rodeado de montones de monedas, lingotes y gemas
- Ojos ávidos y sonrisa burlona
- Lleva una balanza de oro o un vasto saco
Uso
Símbolo de la avaricia y la obsesión por las riquezas. Frecuentemente invocado en sermones teológicos mediante la fórmula 'Dios o Mamón'. Usado en literatura para describir la crítica del capitalismo o al humano esclavizado por la riqueza.